Nuestro Blog

31 Ago 2016

Los modelos 1 a 1: ocho ventajas y una precaución

//
Comentarios0

A qué se refiere la expresión “modelo 1 a 1” y en qué se diferencia de otros conceptos y propuestas

Para comenzar, distingamos algunas realidades educativas. Es necesario diferenciar: a) la cantidad de dispositivos (computadores o tabletas) respecto al número de alumnos en el salón de clase, b) la frecuencia con que los estudiantes usan estos dispositivos y c) la modalidad de enseñanza que se imparte en cuanto a la presencialidad o no de los estudiantes.

a) Sobre la relación entre la cantidad de dispositivos y de estudiantes, el modelo 1 a 1 implica que cada estudiante dispone de un dispositivo de forma permanente. Esta es la característica que define un modelo 1 a 1.

b) En cuanto a la frecuencia de uso, el modelo 1 a 1 implica que es posible usar el dispositivo en cualquier momento, pero no es obligado su uso de forma permanente. Es decir, el modelo 1 a 1 no significa que se tengan que eliminar actividades como salir al campo para observar plantas en Ciencias Naturales, hacer un debate en Lenguaje o jugar con material manipulativo para aprender las operaciones básicas en Matemáticas.

c) En cuanto a la modalidad, el hecho de que cada estudiante tenga un dispositivo encaja bien con todas las modalidades: las 100% presenciales; las semipresenciales o blended learning; y las modalidades de e learning, en las que todo el proceso se realiza a distancia. De estas tres, la más recomendable para educación básica y media es la segunda, blended learning, debido entre otras cosas al acompañamiento permanente del profesor y a la experiencia de convivencia diaria entre estudiantes que tienen diferentes formas de pensar, de expresarse, etc.

Conclusiones de la literatura académica sobre los modelos 1 a 1

 Ventajas

De forma resumida, estas son las ventajas más destacadas de los modelos 1 a 1:

  • El uso de dispositivos digitales en el aula incrementa la motivación de los estudiantes. Aunque algunos investigadores señalan que esta motivación solo responde a la novedad de la tecnología dentro del aula, la investigación no permite sacar conclusiones definitivas al respecto. El sostenimiento de la motivación depende en gran medida de los usos que se le den a la tecnología.
  • El uso de dispositivos digitales mejora las competencias digitales de los profesores y de los estudiantes.
  • El uso de dispositivos digitales por parte de todos los estudiantes permite intensificar la comunicación entre profesores y estudiantes.
  • Muchos usos que son posibles gracias a los dispositivos digitales (las actividades investigativas, la gestión de la información, el uso flexible del tiempo…) aumentan la autonomía y el compromiso de los estudiantes con su aprendizaje.
  • El hecho de que todos los estudiantes dispongan de dispositivos digitales para el aprendizaje reduce la brecha digital.
  • El campo en el que mejores resultados trae el uso de dispositivos digitales es el de “otros aprendizajes” no asociados a los contenidos académicos de las áreas curriculares, pero que son indispensables para desenvolverse adecuadamente en el presente y en el futuro. En palabras de la investigadora Magdalena Claro, “estos otros aprendizajes se refieren fundamentalmente al desarrollo de habilidades de orden superior asociadas a la necesidad de lidiar con la enorme cantidad de información que ofrecen las TIC, tales como habilidades de manejo, organización y evaluación de información, y de participar en la sociedad actual donde la creación de conocimiento se vuelve algo central”.
  • En este sentido, el uso de dispositivos digitales por parte de todos los estudiantes potencia las buenas prácticas de los docentes.
  • Los modelos 1 a 1 permiten la inclusión de prácticas nuevas en el aula, como las siguientes:

– manejo de entornos de publicación

– uso de redes sociales

– uso de blogs

– trabajo colaborativo a distancia

– gestión de la información

– trabajo con información actual de diferentes fuentes

– acceso a información de distintos tipos: textual, gráfica, audiovisual, musical, etc.

– manejo de páginas y aplicaciones con propósitos educativos específicos (creación de mapas de contenidos, elaboración e interpretación de gráficas en matemáticas y geometría, modelos anatómicos, etc.).

En la medida en que estas prácticas se incluyan en las clases, se verán los resultados y los “otros aprendizajes” en los estudiantes.

Una precaución básica

No se puede afirmar que el uso de dispositivos por parte de todos los estudiantes mejore necesariamente su aprendizaje escolar y su desempeño académico. Hay estudios contradictorios sobre este tema y no hay evidencias concluyentes. La conclusión más razonable al respecto es que el impacto del uso de dispositivos en el aprendizaje depende del tipo de contenido y de la conjunción de este uso con otros factores, como la metodología, el ambiente escolar, las habilidades de los estudiantes y, sobre todo, las competencias profesionales de los profesores. Así, parece que el uso de simuladores mejora el aprendizaje en Matemáticas, por ejemplo, y el uso de procesadores de palabra mejora y facilita el aprendizaje de las competencias escriturales.

Hay que usar la tecnología con sentido común: un profesor universitario me hablaba de la sorpresa que sintió cuando en un colegio vio la preocupación por explicar la fuerza de la gravedad con un simulador digital, cuando es una experiencia cotidiana que se explica con objetos concretos mejor que de cualquier otra forma: ¿qué mejor que dejar caer un vaso o una bola de tenis al suelo o caminar, para explicar la fuerza de la gravedad? Ningún dispositivo digital iguala esta experiencia.

Artículos para profundizar

Alonso, Cristina; Bosco, Alejandra; Corti, Franciele y Rivera, Pablo. “Prácticas de enseñanza mediadas por entornos 1 a 1: un estudio de casos en la educación obligatoria en Cataluña”, en Profesorado. Revista de currículum y formación del profesorado, 3. Granada, 2014.

Disponible en http://recyt.fecyt.es/index.php/profesorado/article/view/41187

Area Moreira, Manuel. Los efectos del modelo 1:1 en el cambio educativo en las escuelas. Evidencias y desafíos para las políticas Iberoamericanas, en Revista iberoamericana de educación, 56. OEI, 2011)

Disponible en http://rieoei.org/rie56a02.pdf

Bartolomé, Antonio. “Blended Learning. Conceptos básicos”, en Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación, 23. Sevilla, 2004.

Disponible en http://www.sav.us.es/pixelbit/pixelbit/articulos/n23/n23art/art2301.htm

Claro, Magdalena. Impacto de las TIC en los aprendizajes de los estudiantes. Estado del arte. CEPAL, Santiago de Chile, 2010.

Disponible en http://www.cepal.org/es/publicaciones/3781-impacto-tic-aprendizajes-estudiantes-estado-arte

Cristia, J.; Ibarrarán, P.; Cueto, S.; Santiago, A. y Severin, E. Tecnología y desarrollo en la niñez: Evidencia del programa Una laptop por niño. Documento de Trabajo del BID IDB-WP-304: Banco Interamericano de Desarrollo, 2012.

Disponible en http://repositorio.minedu.gob.pe/handle/123456789/676

Marés, Laura. Tablets en educación. Oportunidades y desafíos en políticas uno a uno. Relpe, Buenos Aires, 2012.

Disponible en http://www.oei.es/70cd/Tabletseneducacion.pdf

Martínez, A. “Tecnología y sociedad: La evaluación de impacto social del Plan Ceibal”, en Innotec 3, 2008.

Disponible en http://ojs.latu.org.uy/index.php/INNOTEC/article/view/46/38#.UJPqRW9Fy7U

Sagol, Cecilia. El modelo 1 a 1. Notas para comenzar. Ministerio de Educación de la nación, Buenos Aires, 2011.

Disponible en http://bibliotecadigital.educ.ar/uploads/contents/M-Netbooks.pdf

Páginas y publicaciones de interés

One to one institute: http://one-to-oneinstitute.org/one-to-one-

Educational technology debate: www. edutechdebate.org/archive/olpc-2014/

Profesorado, Revista de currículum y formación del profesorado. Número monográfico sobre modelos 1 a 1: http://recyt.fecyt.es/index.php/profesorado/issue/view/2304

Deja un comentario