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Artículo educativo | Consejos docentes | Botiquín en clase. Enfermedades más comunes en los estudiantes

Botiquín en clase. Enfermedades más comunes en los estudiantes El control y prevención de enfermedades desde la escuela es un tema que se viene desarrollando con empeño por parte de las autoridades estatales y de instituciones como la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud. Por ejemplo, la OPS convocó el año pasado al primer Concurso iberoamericano de buenas prácticas de promoción de la salud en el ámbito escolar, y la OMS, por su parte, ha desarrollado el proyecto "5 claves", gracias al cual se han publicado manuales sobre inocuidad de los alimentos en las escuelas, claves para mantener los alimentos seguros y prevenir infecciones a partir de alimentos, entre otros.

 

De igual forma, también se destaca la Iniciativa Regional de Escuelas Promotoras de Salud, de la OPS, la cual busca la creación de condiciones propicias para el aprendizaje y desarrollo humano integral, reconociendo que la salud es "mayormente producto de los entornos donde se vive, estudia y trabaja", logrando mayor visibilidad para el tema de la salud relacionado de manera directa con el campo educativo.

Teniendo en cuenta el interés que suscita el tema en la comunidad educativa nacional, Eleducador.com decidió preparar una serie de artículos informativos que permitan a los maestros del país conocer un poco más acerca de las enfermedades más comunes en el ámbito escolar, y por ende en la población infantil y juvenil, para que a partir de allí puedan afrontar estas situaciones, ya sea de manera preventiva, a través de planes de clase y actividades, o de manera paliativa, con cuidados adecuados.

Para comenzar desarrollaremos el tema de las enfermedades infecciosas, centrándonos en las que atacan con más frecuencia a la población infantil, por ser consideradas la mayor causa de mortalidad en esta población.

Enfermedades infecciosas
En Informe de la Organización Mundial de la Salud se encontró que la principal causa de mortalidad en niños de 0 a 4 años de edad, para finales de los 90, fueron las enfermedades infecciosas (63%), seguidas por las complicaciones perinatales (20%), enfermedades no transmisibles como la diabetes (8%), traumatismos (8%) y desnutrición (3%).

Así mismo, se llegó a la conclusión de que el 90% de las muertes y discapacidades causadas por el conjunto de estas enfermedades son provocadas por solo un pequeño grupo de ellas: neumonía, tuberculosis, enfermedades diarreicas, paludismo, sarampión y recientemente el VIH/SIDA, causando sobre todo muertes en niños y adultos jóvenes.

Enfermedades Respiratorias Agudas
Las Enfermedades Respiratorios Agudas (IRA) son responsables de serios problemas de salud pública en la mayoría de países, especialmente en los subdesarrollados. El rinovirus, coronavirus, la influenza y el virus sincitial son las principales causas de estas complicaciones. Por lo general, afectan desde la nariz hasta el pulmón y sus cuadros clínicos son tan similares que los padres cometen el error a menudo de siempre pensar que se trata de gripa.

La neumonía, la IRA más peligrosa, provoca la muerte de más niños que cualquier otra enfermedad infecciosa. Ataca a niños y jóvenes con insuficiencias pulmonares de nacimiento y a niños con un pobre sistema inmunitario, debilitados por la mala nutrición y otras enfermedades. De no ser tratada a tiempo, la neumonía es rápidamente mortal.

El común virus gripal es una de las mayores causas de neumonía, por lo que un niño con este tipo de virosis puede desarrollar problemas graves si no se le brindan los cuidados necesarios y una buena alimentación.

Algunos síntomas de alarma para descartar que se trata de un simple resfriado son:

  • "Respiración veloz: el niño respira muy rápido o más veces de lo normal.
  • Cianosis: los labios y los dedos presentan un color morado que indica menos oxígeno en la sangre.
  • Dificultad para respirar: el niño empieza a utilizar músculos que usualmente no se usan para respirar, como los de las costillas y el cuello. El diafragma se eleva y el abdomen se hunde.
  • Inapetencia: el niño rechaza o no tolera la comida".

(Tomado de ABC del bebé).

Estas son las recomendaciones que da la Secretaría de Salud de Bogotá para que las infecciones respiratorias agudas no se conviertan en neumonía:

  • No dar jarabes para quitar la tos, pues ésta es un mecanismo que el organismo utiliza para expulsar las secreciones. Para controlar la tos, lo más indicado es dar mayor cantidad de líquidos, como jugos de frutas naturales, limonada, leche o caldos.
  • Para aliviar la irritación de garganta que estimula la tos se recomiendan remedios caseros como miel con limón, bebidas endulzadas o colombinas, según la edad.
  • Se debe garantizar que el niño o la niña tenga completo su esquema básico de vacunación. La vacuna contra la influenza es importante para reforzar las defensas.
  • No suspender la lactancia materna, puesto que esta ayuda a controlar la infección, a la vez que lo nutre e hidrata.
  • No suspender la alimentación, pero tampoco obligarlo a comer. Se recomienda ofrecerle alimentos nutritivos, en pequeñas cantidades pero con mayor frecuencia.
  • Mantener la nariz limpia de secreciones para que el niño pueda respirar y comer sin problema. Para esto, utilice suero fisiológico.
  • Mantener al niño con ropa abrigada y evitar corrientes de aire y cambios bruscos de temperatura.
  • No fumar en el espacio en que se encuentra el niño o la niña.
  • Vigilar la temperatura corporal periódicamente.
  • Nunca automedicar.

Enfermedades diarréicas
Este tipo de enfermedades atacan tanto a poblaciones de países en desarrollo como a países industrializados. En la mayoría de los casos los padres no reconocen a tiempo los signos de peligro, por lo que los niños mueren simplemente porque sus organismos están debilitados por la rápida pérdida de líquidos y subnutridos por la falta de alimentos.

Se ha asociado el mayor número de casos a las zonas pobres de los países, debido a las escasas condiciones de higiene y la contaminación del agua, al encontrarse aún comunidades que no cuentan con suministro de agua potable.

Dentro de las enfermedades diarréicas importantes se encuentran el cólera, la disentería, la fiebre tifoidea y la rotavirosis, esta última es la principal causa de diarrea deshidratante grave entre los niños. Otros agentes causantes son las bacterias (salmonela, E.Coli o Campilobacter) y parásitos (Giardia Lambia).

Rotavirus. Este virus causa una diarrea muy fuerte acompañada de vómito. Los síntomas incluyen fiebre, dolor estomacal, vómito y diarrea. La diarrea normalmente varía de leve a grave y puede durar hasta 9 días. Es de fácil contagio, por lo que los niños pueden transmitirla aún antes de haber notado algún síntoma, a través de contacto de objetos contaminados o de las manos. Los rotavirus son transmitidos por contaminación fecal-oral y se dispersan de persona a persona. Los adultos que manejan los alimentos de los niños pueden contaminar fácilmente los alimentos que no necesitan cocción como las ensaladas y las frutas.

Es importante inculcar en los niños el hábito de lavarse las manos luego de entrar al baño y supervisar el que lo hagan, puesto que aunque no mata el virus una vez se adquiere, si previene el contagio de otras personas.

Salmonela. Este es un grupo de bacteria que puede causar diarrea. La bacteria se transmite comúnmente a los humanos por medio de comidas contaminadas con excremento animal. Aunque las verduras y otros pueden infectarse, es más común que la bacteria esté presente en alimentos provenientes de animales, como carne, aves, huevos o leche.

Los síntomas son diarrea, fiebre y calambre abdominales. En casos agravados la infección puede invadir el flujo sanguíneo y llegar a otros órganos del cuerpo.

En cuanto al tratamiento de las enfermedades diarreicas se ha establecido que los antibióticos no son recomendados, pues estos virus y bacterias son resistentes a este tipo de medicamentos. En caso de que un niño con diarrea presente otros síntomas como fiebre alta, sangrado en el excremento y vómito prolongado que no permite la retención de líquido es indispensable consultar con el médico.

El mayor peligro de una diarrea aguda es la deshidratación, las señales más claras de deshidratación son poca producción de orina, sed excesiva, boca seca y mareos extraños.

El Consejo Internacional de Información sobre Alimentos da las siguientes recomendaciones con el fin de prevenir la propagación de este tipo de enfermedades:

  • Lávese las manos cuidadosamente y con frecuencia. Los adultos deben lavarse las manos después de usar el baño, cambiar pañales y antes de preparar, servir y comer alimentos. Los niños deben lavarse las manos después de usar el baño, después de que le hayan cambiado los pañales (un adulto deberá lavar las manos de un bebé y niños pequeños) y después de comer bocadillos o comidas.
  • Desinfecte juguetes, baños y áreas donde se preparan productos alimenticios con frecuencia, en especial si un niño ha estado en el hogar.
  • Use pañal con cobertura exterior a prueba de agua que pueda contener los excrementos líquidos u orina, o use pantalón de plástico y asegúrese que el niño use ropa sobre la pañal.
  • Lave frutas y verduras con mucho cuidado antes de comerla. Cocine la carne, aves y pescados meticulosamente.
  • Evite los huevos crudos; en las recetas que usan huevos no cocidos, tales como el ponche de huevo o la mayonesa, se puede suplir con huevos pasteurizados que se venden en el mercado en los productos lácteos.

Bibliografía

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