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Artículo educativo | Consejos docentes | Un partido entre la pedagogía activa VS la Apatía escolar, ¿A cuál grupo pertenece?

Un partido entre la pedagogía activa VS la Apatía escolar, ¿A cuál grupo pertenece?¿Qué se entiende por apatía escolar y por pedagogía activa? ¿Cómo identificar si sus alumnos son apáticos o activos hacia su clase? ¿De qué forma afrontar el problema? Dudas que en algún momento, seguramente, algunos docentes se han planteado; inquietudes surgidas luego de convocar actividades dónde pocos responden; Incertidumbre generada cuando se perciben dos estados de ánimo extremos en la clase: bastante ruido o demasiado silencio. ¿A quien responsabilizar?

Antes de comenzar a leer el siguiente artículo, tome lápiz y papel, o abra un documento de Word y escriba cómo se percibe en su rol de docente. Dinámico, apacible, cotidiano, innovador, inestable, confuso, creativo, amoroso, indiferente?Escriba mucho. Escriba todo lo que se le viene a la mente. Relájese y disfrute la autocrítica mental. Escriba cuál es su metodología para desarrollar la clase, paso a paso: desde que sabe que irá a un salón, hasta que termina su jornada. En este proceso, conocerá en cuál grupo juega.

El docente de "pedagogía activa"[1]:

Entiende al alumno como un socio, desestimando la calificación de súbito.

  • Es un COMUNICADOR de conocimiento
  • Deja que el alumno hable y se exprese
  • Impide que repita lecciones aprendidas de memoria
  • Induce a utilizar otras capacidades además de las intelectuales
  • Promueve la expresión de vivencias personales (qué viste, qué sentiste, cómo lo viviste?) y sobre todo sus opiniones (qué piensas sobre lo que estamos tratando?)
  • Procura que el alumno establezca con sus compañeros una comunicación "constructiva" y no meramente "informativa"
  • Saca a flote las capacidades (trabajar con lo mejor que tiene cada uno)
  • Crea un clima donde cada uno se sienta valorado
  • Busca el modo en que cada alumno triunfe en algo
  • Presenta a la educación como el desarrollo de capacidades (auto despliegue) y no como una carrera de obstáculos o de vallas que hay que saltar
  • Procura que al alumno aprenda a "amarse a si mismo"
  • Impulsa el crecimiento de la identidad: potenciar y promover más el SER que el TENER
  • Procura que el "estudiante no se coma a la persona"
  • Acompaña el desarrollo TOTAL de la persona"

Cuándo la apatía le mete GOL al docente

La falta de concentración, el desentendimiento de las actividades escolares, la indiferencia, el silencio o la distracción son actitudes que revelan el surgimiento de un discente apático. Los factores causantes de esas actitudes podrían enmarcarse en: problemas de orden afectivo en el círculo familiar, problemas de integración en el grupo social de la clase, necesidades educativas especiales no cubiertas, bajo nivel de autoestima[2], rigidez académica, ruidos en la comunicación profesor - educando, desenfoque en el concepto de autoridad y respeto, entre otras.

Rodolfo Llinás, en una rueda de prensa, definió a la sociedad como un coro de individuos, dónde cada uno, desde su particularidad es constructor de la sinfonía. Desde esa perspectiva, que para los teóricos educativos es más que conocida y abordada, la escuela aún desconoce los patrones individuales de los alumnos, y por ende, estos se convierten en actores pasivos de una educación poco atrayente y poco apasionada.

Es justo, en ese instante de asociación, cuándo el docente de pedagogía activa entra a involucrar al alumnos en el proceso, dejando de largo al colega que, aunque identifica ruidos comunicativos, en una, dos o hasta tres grupos, continúa esforzando su voz y sus sentidos con enérgicas frases como: "silencio, por favor", "quien no quiera estar en clase, se sale" o "saquen una hoja, evaluaré el tema".

¿Se acabó el romance?Un partido entre la pedagogía activa VS la Apatía escolar, ¿A cuál grupo pertenece?

La rutina elimina hasta los grandes amores. Si usted lleva varios años ejerciendo la docencia y siente cansancio mental y físico, pereza de aguantar a ese cúmulo de ensordecedores pequeños que preguntan más de la cuenta, hablan más de la cuenta, pero NO aprenden más de la cuenta, quizá el romanticismo con su carrera esté en caída.

Y no es su culpa. De nadie, en realidad. Sólo imagine su desempeño de antes y busque qué lo enamoraba de enseñar, de formar vidas, de corregir actitudes y de moldear sueños. Indague, proponga y si puede tómese un respiro, y vuelva a empezar. Empezar eliminando progresivamente lo que lo daña. Aprópiese de la frase célebre de Albert Einstein: Locura es esperar mejores resultados, haciendo siempre lo mismo.

Empatando el partido

Usted lo sabe. De la noche a la mañana no se convertirá en un pedagogo activo, entienda esto como una transición entre dos etapas. Las siguientes actividades lo ayudarán a reforzar su sistema de educación:

  • Actualícese. Tome un curso que le permita conocer los nuevos avances de su disciplina.
  • Entregue responsabilidades a sus alumnos y motive el trabajo en equipo.
  • Esté abierto a la crítica. Discuta con sus alumnos qué sienten de su clase y dígales qué siente de ellos. Siempre conserve la calma, los jóvenes suelen ser impertinentes, y recuerde que usted es el adulto.
  • Identifique líderes y trabaje con ellos. Desarrollen actividades juntos, extra clase si se quiere.
  • Adapte su currículo a las situaciones de aula
  • Péguese a los sistemas de comunicación utilizado por sus alumnos para que entienda en qué contextos crecen y pueda interactuar pedagógicamente en el ambiente de ellos.
  • Dialogue con los padres. Ellos quizá le develen, sinceramente, lo que sus hijos piensan de usted.
  • No se ponga al nivel de los alumnos. Si uno de ellos pretende sabotear la clase, pregúntele por qué lo hace y de paso a un debate. Quizá no enseñó el concepto del día, pero fortaleció otras habilidades en ellos. [3]

Recuerde que su labor es construir ciudadanos que sean felices, capaces de identificar y luchar por sus ideales. Usted será recordado por sus cualidades o defectos. Crea que puede transfigurar el universo del adolescente, y crea que se formó para eso. Los conceptos son necesarios pero en cualquier parte se pueden adquirir, la manera de hacerlo es la que marca la diferencia. Usted decide cuándo empezar.

 


 

[1] Valentini, Rodolfo. Reflexiones sobre el fenómeno de la apatía en ámbitos escolares. Consultado a través de: www.educar.org

[2] http://centros4.pntic.mec.es/candavera/departamentos/
or/html/orintervenciones.htm
.
Consultado el 23 de abril de 2009.

[3] Ibid. 2

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