Dentro de los objetivos de la escuela actual se encuentra formar ciudadanos capaces de desempeñarse eficiente y responsablemente al interior de un marco laboral determinado, dotando a los estudiantes de conocimientos académicos y de habilidades básicas que les permitan colaborar y relacionarse con la sociedad de manera sana.
El gobierno colombiano, en su campaña contra el desempleo y su intención de mejorar las oportunidades laborales para los jóvenes, ha sido claro en asignar al Ministerio de Educación la responsabilidad de "adecuar a los trabajadores a las nuevas exigencias del mercado y aumentar la empleabilidad de la fuerza laboral en su conjunto", en palabras del presidente Álvaro Uribe Vélez. Dicho esto, el reto de la educación básica y media se ha centrado en formar a los estudiantes en competencias básicas, ciudadanas y laborales, a partir de estrategias como el acercamiento entre las instituciones educativas y el sector productivo y la creación de competencias laborales válidas para todos los currículos del país.