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Germán Edmundo Narváez Bravo. Geógrafo egresado de la Universidad Nacional de Colombia, Especialista en Ecología con Énfasis en Gestión Ambiental de la Universidad de Nariño y candidato a Magíster en Meteorología de la Universidad Nacional. Las áreas de trabajo en las que ha profundizado son geografía física, geomorfología y meteorología, cartografía y amenazas y riesgos |
El estereotipo de la geografía como un conjunto desarticulado de lugares memorizados por nombres, más no por ubicación, ha hecho que en la actualidad la mayor parte de los colombianos no tengan la capacidad para comprender, explicar y solucionar los problemas del espacio geográfico. Por esto resulta necesario que las instituciones educativas redireccionen la enseñanza de esta ciencia hacia la generación de "ciudadanos geográficamente formados y espacialmente pensantes", afirmó Germán Edmundo Narváez, geógrafo egresado de la Universidad Nacional de Colombia.
En el ámbito disciplinar, tanto la historia como la geografía se nutren simultáneamente de los conceptos y avances generados por una y otra disciplina. No obstante, en la vida escolar la situación cambia dramáticamente, pues tradicionalmente la enseñanza de la historia ha sobrepasado a la geografía. Entonces es fundamental trazar unos objetivos en los que las instituciones educativas se comprometan a incentivar en los estudiantes unas actitudes y aptitudes que les permitan comprender que los fenómenos sociales, naturales y ambientales son dinámicos espacial y temporalmente.
La geografía es un puente que permite ligar con facilidad las argumentaciones propias de las ciencias naturales con las de las ciencias sociales y así encontrar explicación de muchos eventos de los que día a día nos preguntamos el por qué.
Existen muchos casos, los cuales se manifiestan en preguntas como: ¿Por qué la siembra de cultivos se hace antes o durante la época de lluvias?, ¿por qué Bogotá es la capital del país y no Cartagena, la cual tenía mayor importancia en la Colonia?, ¿por qué a nivel del mar hace más calor que en una montaña, siendo que la montaña se encuentra más cerca al sol?, sugirió Narváez.
Además, es imprescindible retomar y diseñar nuevos caminos pedagógicos y didácticos en los cuales se lleven a cabo actividades como el análisis espacial de los fenómenos sociales y naturales; interpretación y uso de mapas; integración con las ciencias naturales y las matemáticas; reconocimiento de la variación espacial y temporal de las problemáticas ambientales; e incorporación de nuevas tecnología de información y comunicación.
Igualmente, es esencial que exista una buena articulación de los estándares básicos en ciencias sociales con el PEI, y de esta manera desarrollar métodos de enseñanza enfocados hacia una buena fundamentación conceptual del conocimiento geográfico, integrado a su vez con los saberes de la historia, la economía y la política, entre otras áreas del conocimiento.
La labor de los docentes de ciencias sociales, según Narváez, debe ir más allá de la simple memorización de ríos, montañas, ciudades, países, entre otros; los cuales, como datos son importantes pero por sí mismos no constituyen el bagaje fundamental de la geografía. En otras palabras, los profesores deben preocuparse por dos aspectos significativos en la enseñanza de la geografía: la fundamentación conceptual y la comprensión de los problemas propios del espacio geográfico.
Para uno y para el otro, los docentes deberían comenzar incentivando a los estudiantes hacia la comprensión, explicación y solución de los problemas geográficos en diferentes escalas, comenzando por la escuela, el barrio, la ciudad o el campo, el municipio, el departamento, Colombia, América y nuestro planeta, comentó Narváez.
Por tanto, algunas de sus recomendaciones para el trabajo en el aula se dirigen hacia la articulación del análisis de problemáticas humanas en función de la comprensión de la dinámica espacial de las mismas; el trabajo de campo, que permite a los estudiantes acercarse a la realidad que inicia desde su misma comunidad; y la interpretación de mapas y gráficas, que más que una actividad geográfica se constituye en una forma de comunicación y por ende es natural al ser humano, pues para comprender el funcionamiento del espacio debemos localizarnos.
Por otro lado, la lectura y el análisis de textos geográficos no solo contribuye en la fundamentación de los saberes geográficos sino en el desarrollo y afianzamiento de las competencias comunicativas. Finalmente, la geografía escolar debe acercarse a los avances en la geografía disciplinar, lo cual implica aumentar los esfuerzos institucionales para asegurar que los docentes de ciencias sociales fortalezcan su saberes y procedimientos implicados en la enseñanza de la geografía.
En cuanto al uso de libros de texto y nuevas tecnologías, Narváez enfatiza en la importancia de emplear y aprovecharlos adecuadamente para formar en los estudiantes conceptos y análisis de la geografía bien consolidados.
Por un lado, dice, la competencia de las editoriales por atraer un mercado cada vez más exigente y diverso en cuanto a libros de texto ha repercutido para bien en el mejoramiento de los libros de texto escolares. Sin embargo, en ocasiones, cuando las editoriales lanzan las series de textos, inmediatamente establecen una pauta, un referente curricular a los docentes, quienes en muchos casos los acogen sin mediar un análisis sobre la conveniencia y efectividad de las propuestas editoriales.
La propuesta, entonces, más que dirigida a las editoriales es para los docentes. Los libros de texto en geografía deben seleccionarse teniendo en cuenta dos aspectos: la calidad de la fundamentación conceptual geográfica y la efectividad metodológica propuesta; además se debe tener muy presente los libros de texto son una guía que por cuestiones de edición no contiene todos los aspectos conceptuales, metodológicos y didácticos necesarios para una enseñanza geográfica de calidad.
En cuanto a nuevas tecnologías, lo que más ha trascendido en la educación geográfica es la posibilidad de conocer espacios y ambientes tan lejanos y extraños a nuestro entorno, que hoy en día no es raro llevar a cabo conversatorios o debates sobre la crisis de Medio Oriente, los huracanes del Caribe, las olas de calor en Europa y el crecimiento energético de China. Es decir, el acercamiento a la información de primera mano ha permitido tener una "imagen geográfica global". No obstante, en un mundo donde la información invade, el criterio para seleccionarla y otorgarle credibilidad se hace cada vez más imperioso, y esto solo depende de la formación escolar.
Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación brindan hoy en día importantes desarrollos didácticos que facilitan el aprendizaje de la geografía: viajes virtuales, mapas o enciclopedias interactivas, juegos, ayudas multimediales, video-conferencias, entre otros, componen el día a día de la enseñanza geográfica, especialmente en países desarrollados. Pero no todos tienen acceso a estas tecnologías con la misma frecuencia e intensidad.
Si consideramos que estamos formando ciudadanos, ante todo, las ciencias sociales deben ser tan frecuentes y cotidianas como las matemáticas o el lenguaje. En este sentido, es muy probable que la crisis social y de valores que aqueja a nuestra sociedad actual se encuentre relacionada con la crisis de las ciencias sociales escolares. Así mismo, si partimos de la naturaleza espacial del ser humano, con mayor razón la geografía debe ser parte de la escuela desde preescolar hasta el último grado de la educación media, concluyó Narváez.
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Términos Educativos Asociados |
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Geografía. La geografía es una ciencia y como tal atañe a todos, pero también es profesión ya normada. Tiene objeto propio de conocimiento, la Tierra. Tiene teoría y método que la singularizan y la diferencian de otras ciencias. Como ciencia está determinada por tres constantes: espacio, tiempo y azar. La geografía es ciencia de ubicación, instala hechos y fenómenos, por tanto es descriptiva, analítica, diagnóstica, propositiva y, ante todo, objetiva. Rebasa lucubraciones especulativas, se atiene a hechos comprobables, incluso por simple observación. Como conocimiento que hace referencia al territorio, por tanto a la población y al gobierno, la geografía es ciencia de Estado (...). Fuente: Alberto Mendoza Morales, Geografía, enseñanza-aprendizaje. Panorama general. Sociedad Geográfica de Colombia, Academia de Ciencias Geográficas.
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Para más información |
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Instituto Geográfico Agustín Codazzi. Entidad encargada de producir el mapa oficial y la cartografía básica de Colombia- http://www.igac.gov.co
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Guía del Mundo. Instituto del Tercer Mundo, asociación civil sin fines de lucro, dedicada a la información, la comunicación y la educación, con sede en Montevideo, Uruguay http://www.guiadelmundo.org.uy |