La percepción general que se tiene del trabajo docente es que tiene pocas decisiones riesgosas y se reciben largas vacaciones. Sin embargo, sólo quien ha sido docente puede saber lo agotadoras que son las jornadas cuando se está tratando de educar a niños, niñas y jóvenes de diversas edades y contextos, la cantidad de decisiones importantes que se deben tomar día a día y la responsabilidad que se ejerce sobre la formación académica y personal de cientos de estudiantes.
Por ejemplo, uno de los aspectos más difíciles de controlar y que más trabajo da a los maestros es la disciplina. Estudios revelan que alrededor del 15% del tiempo en una escuela o colegio se dedica a disciplinar a los estudiantes y a corregir problemas de comportamiento.
Otra actividad que demanda bastante tiempo es la calificación de las evaluaciones. Durante los fines de semana y después de las horas laborales, los maestros deben dedicarse a leer exámenes y quizzes, además de participar en actividades extra clase, preparar lecciones especiales, colaborar con celebraciones de la institución y mantener en constante búsqueda de nuevas ideas y técnicas para enseñar.
Frente a estas responsabilidades, el docente debe lograr un adecuado manejo del tiempo para cumplir con sus compromisos sin comprometer su salud física y emocional y sin sentirse "quemado". El primer paso para acercarse a una administración eficiente del tiempo es establecer cuáles son los asuntos o sucesos que más demandan este recurso.
Haciendo un sondeo a un grupo de educadores se encontró que las responsabilidades y tareas que más consumen tiempo son, entre otras:
- Disciplinar al curso (dentro de esta categoría se cuentan situaciones como estudiantes hiperactivos, "el payaso de la clase", falta de motivación, falta de respeto, entre otros)
- Tomar lista
- Visitantes
- Ruidos, distracciones e interrupciones no planeadas
- Distribuir y recoger papeles y documentos
- Conversaciones personales y telefónicas
- Anuncios de otras áreas o actividades
- Calificar y mantener un record del desempeño de los estudiantes.
Tome control de su tiempo El manejo del tiempo se basa en un principio fundamental: control. Cuando usted es capaz de controlar su tiempo y no dejarse controlar por éste, ha encontrado la llave de la eficiencia.
- Fragmente las actividades. Cuando se trata de enfrentar un proyecto o actividad que parece que excede nuestra disponibilidad, lo mejor es separarlo en varias piezas y tratar de cubrirlas una a la vez. Si se trata de liderar un proyecto de investigación, organizar una celebración escolar o cualquier actividad que requiera gran inversión de talento y tiempo, tómese el trabajo para dividir la actividad y planee los pasos necesarios para llevar a cabo cada una de ellas; así mismo, piense en cuáles es posible combinar y para cuáles deberá pedir ayuda. Recuerde que el trabajo en equipo es clave para el logro de objetivos.
- Aprenda a decir que no. Los docentes, en general, son personas dadas a colaborar y les gusta involucrarse en diversas actividades. El problema es que muchas veces aceptan más responsabilidades de las que pueden manejar y terminan estresados, tratando de exprimir cada minuto al máximo. Para superar este problema es importante aprender a decir que no. Saber decir que no es todo un reto. Muchas personas se sienten mal diciendo que no aunque de antemano sepan que el compromiso que están adquiriendo es más de lo que pueden manejar.
Cuando alguien le haga una propuesta que usted sabe que debe rechazar trate de ser educado pero claro y diga que no. No es necesario siempre decir que sí para que la gente nos considere como amables.
Aquí algunas frases para lograrlo:
- Lo siento. Esta semana ya me comprometí con otra actividad y no podría dedicarle el tiempo que se merece a la tuya.
- Tal vez la próxima ocasión. En este momento estoy tratando de pasar más tiempo con mi familia y les prometí no aceptar más actividades extra por este mes.
- En este momento no puedo ayudarte, pero puedo recomendarte a alguien más.
Comparta responsabilidades para ahorrar tiempo. Una de las mejores formas para aumentar el tiempo libre y la carga de estrés es compartir ciertas responsabilidades con los estudiantes. Dándole a los estudiantes poder de decisión sobre ciertos aspectos, como conformación de grupos, liderazgo en ensayos, asignación de responsables para ciertas actividades, verificación de que los elementos para algún ejercicio estén completos, recolección y entrega de documentos, verificación de asistencia, entre otros, usted ahorrará tiempo en clase que podrá invertir de forma más productiva en sus objetivos de enseñanza.
No se detenga pensando que los estudiantes son muy pequeños, muy dependientes, indisciplinados. Cualquier persona en cualquier edad es capaz de asumir ciertas responsabilidades. Entre más temprano se enseñe a los alumnos a que el trabajo en clase es una responsabilidad conjunta, mejores resultados se obtendrán de ellos en clases más avanzadas.
Consejos para ahorrar tiempo en el salón de clase
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Diseñe un tablero para tomar asistencia. Entregue a cada estudiante una ficha de 5 x 20 cm en cartón paja, pintada de algún color llamativo, con una perforación para pasar una cinta y el nombre del estudiante escrito en letras grandes sobre ella (o dedique una hora de la clase a la elaboración de esta). En un tablero o cartelera disponga un gancho por cada estudiante, para que cada mañana cada uno cuelgue su ficha y así usted sabrá fácilmente quién no asistió o quién llegó tarde.
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Pida a cada estudiante que elabore una pequeña banderita de su color preferido que pueda soportarse sobre un cubo de icopor, que ubicarán en una esquina de su pupitre. Cada vez que el alumno tenga una duda o pregunta debe ubicar su bandera en el cubo de icopor. De esta manera usted sabrá quién necesita ayuda individual sin necesidad de que los estudiantes creen desorden o indisciplina levantándose de su lugar o hablando uno sobre otro.
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Asigne un "ingeniero de recursos". Cada semana uno o dos estudiantes tendrán la responsabilidad de hacerse cargo de todos los libros, documentos, recursos y materiales que sean necesarios para la clase. Estas personas tendrán la responsabilidad de tener todos los insumos listos para las actividades planteadas para cada clase.
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Organice los turnos para ir al baño. Evite las interrupciones de los estudiantes que desean salir al baño. Tenga una llave o ficha ubicada en un sitio especial del salón. Cada vez que un estudiante desee salir al baño debe dirigirse a este objeto y tomarlo para salir de la clase. Esto hace que solamente un estudiante pueda ausentarse del salón de clase a la vez y evita las interrupciones indeseadas.
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