Ciencias sociales

10 Mar 2016

A propósito del día internacional de la lengua materna

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En el mundo se hablan 7 mil lenguas actualmente, y muchas de ellas están a punto de desaparecer. Una reflexión acerca de su situación actual.

Por: María Paula Maraví*

Dicen que cuando muere una lengua, mueren con ella las tradiciones y el conocimiento que por siglos han forjado el presente de una nación. Según datos estadísticos, siete mil lenguas se hablan actualmente en el mundo, muchas de las cuáles están a punto de desaparecer. La situación es preocupante y la mayoría de la población no es consciente de ello. Por ejemplo, quienes tenemos como lengua materna el castellano formamos parte de un grupo privilegiado: poseemos una lengua que cuenta con alrededor de 400 millones de hablantes en todo el mundo y su uso globalizado garantiza la comunicación. ¿Pero qué ocurre cuando la lengua materna representa una minoría, cuenta con una cantidad pequeña de hablantes y poco a poco va dejándose de lado para incorporar una lengua dominante? La respuesta es corta, pero categórica: esa lengua desaparece.

Debido a esta problemática, el 17 de noviembre de 1999 y con el objetivo de promover la preservación y protección de todos los idiomas que emplean los pueblos del mundo, la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) proclamó el 21 de febrero “Día Internacional de la Lengua Materna”.

¿De qué forma es posible preservar y proteger una lengua materna? La misión de las naciones es promover la importancia de la existencia y el mantenimiento de la lengua a través del impulso de actividades que fomenten, sobre todo entre los más jóvenes, la protección del idioma y el respeto por la diversidad lingüística. En este sentido, en una sociedad que se transforma rápidamente, educar en la lengua materna no solo favorece una educación de calidad sino que es esencial para fortalecer la identidad cultural y el multilingüismo, además de constituir una herramienta de realización en todos los niveles: personal, profesional y social.

Perú multilingüe: herencia maravillosa

Pocos países del mundo poseen la riqueza de lenguas que posee el Perú. En los diferentes pueblos, ciudades y regiones del territorio nacional, el castellano se habla y escucha con una singular, rica y variada mixtura de sonidos y expresiones. Somos más de 21 millones de peruanos y peruanas hispanoblantes, cifra que convierte al castellano en la lengua mayoritaria de nuestro país. Mayoritaria, más no única. Recordemos que el castellano fue incorporado al Tahuantinsuyo por los conquistadores españoles en el siglo XVI y del mestizaje del idioma español y las lenguas indígenas entonces existentes, se configuró el castellano que actualmente se habla en el Perú. ¿Qué lenguas hablaban los antiguos peruanos, es decir, cuáles son nuestras lenguas maternas? El quechua y el aimara, principalmente.

Antigua lengua oficial del imperio Inca, el quechua es hablado en la actualidad por ocho millones y medio de sudamericanos, de los cuales más de la mitad (cuatro millones y medio) son peruanos. Los tipos de quechua que se hablan en el Perú se calculan en alrededor de 30 variantes repartidas en diversos departamentos de nuestras tres regiones geográficas: costa, sierra y selva. Es el caso del quechua de Pacaraos, el quechua de Chachapoyas, el quechua de Conchucos, el quechua del Huallaga, el quechua de Yauyos, el quechua de Huaylas, el quechua de Lambayeque y el quechua del Alto Marañón.

El aimara constituye el segundo tronco lingüístico indígena. La variedad de aimara más extendida en el Perú es el aimara altiplánico, empleado por unos 350 mil peruanos que habitan en los departamentos de Puno, Moquegua y Tacna. Un caso particular es el de la provincia limeña de Yauyos, donde aproximadamente unos mil habitantes hablan todavía una variante del aimara llamado tupino y unas pocas decenas se comunican por medio de una lengua hermana: el kauki.

Pero la riqueza lingüística peruana es aún más amplia. El quechua y el aimara son la base de otro grupo importante de lenguas indígenas oficiales, las lenguas amazónicas, un mosaico de aproximadamente 47 idiomas diferentes hablados por unos 300 mil indígenas pertenecientes a 63 etnias. Es el caso del arahuaca, el huitoto, el pano, el tacana o el tupí.

Extinción de una lengua
La extinción de una lengua es producto de diversos factores, sobre todo, de la discriminación de la que es víctima el hablante y la propia lengua. Adaptarse a la sociedad actual implica adecuarse a la lengua dominante, motivo por el cual los pueblos indígenas se ven empujados a no transmitir sus lenguas maternas a las nuevas generaciones. Se calcula que a lo largo del siglo XX se han extinguido una docena de lenguas indígenas en la Amazonía peruana y de la época de los incas han desaparecido las lenguas mochica, quingnam, culle, puquina, entre otras.

En este sentido, la generalización y fortalecimiento de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB), el cumplimiento de la Ley de Lenguas y fechas de reflexión como el “Día Internacional de la Lengua Materna” son acciones claves para proteger la diversidad lingüística y cultural. Sin embargo, asegurar la conservación y valoración de las lenguas maternas no es solo tarea de los Estados y sus hablantes, sino de la población en general.

Términos de las lenguas maternas del Perú, extinguidas y/o existentes, empleados en el castellano actual

– Del mochica, lengua hablada por la antigua cultura Moche, hemos heredado el vocablo poto, empleado hasta hoy para denotar las ‘nalgas’.
– El vocablo aimara chuto es empleado para definir a una persona ‘tosca’ y la palabra chuncho todavía se usa para calificar a alguien o algo de ‘huraño’ o ‘rústico’.
– Palabras españolas de origen quechua registradas en el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española): cancha (cercado), carapulca (guisado), carpa (toldo), causa (puré de papas), chacra (granja), chino (persona de ojos rasgados), chingana (taberna), choclo (maíz), güincha (cinta métrica), guano (excremento de las aves marinas), huaco (objeto encontrado en los sepulcros andinos antiguos), huaico (fenómeno natural), huaino (baile y la respectiva música de este baile), mate (infusión), ñato (chato), ojota (calzado), pachamanca (gastronomía), palta (aguacate), pucho (colilla), sirvinacui (matrimonio de “prueba”), soroche (mal de montaña), entre otros.

*Jefa del área de Sociales en Editorial Norma Perú.

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